Si no te quitas la armadura
no puedes sentir las caricias.
Deja de escudarte con que te han herido,
yo también he sentido pesar
pero le quito hierro al asunto.

Quien esté libre de pasado
que tire la primera piedra.
Con ella construiré un dique
en la cuenca minera de tus ojos
y serás brillante.

Sé que levantas muros
solo para saber quién
está dispuesto a saltarlos,
por los aires.

Si te lanzas
romperé una por ti.
Yo te sujeto,
tú eres mi predicado.